Luis dice "Yo Soy Voluntario"
Bueno, para mi una frase que da impulso a servir en el voluntariado es: "El que no vive para servir, no sirve para vivir", una frase que me llena cada día y también me hace preguntarme ¿que he hecho hoy, por alguien?, por muy insignificante que parezca, pues pienso que el voluntariado personal es de decidir y no de sentir.
En Crisálida, la experiencia que viví al integrarme a un grupo- al principio de desconocidos- fue fascinante, pues me incorporé para pintar una escuela en Mejicanos, rápido me integre al equipo ya que nadie veía o preguntaba tu puesto organizacional, ni de donde venías, recuerdo que todos teníamos la misma camiseta puesta y un solo objetivo, dejar aquella escuela restaurada y pintada, cosa que se logró, además personalmente logré hacer muy buenos amigos.
Me viene a la memoria que cuando preguntaron en mi empresa Revista Estrategia & Negocios quién quiere integrarse a un equipo de voluntariado?, me llamo la atención, pues desde el año 1998, he sido parte de una fundación en la cual también damos asistencia médica repartimos juguetes y ayuda en casos de desastres, nuestra primera obra fue con damnificados del huracán Mitch, lo recuerdo bien; a partir de allí, todo tomó un rumbo diferente para servir a otros como voluntario y hoy en día, el encontrarme con personas bien organizadas para realizar el voluntariado, me agradó.
Además de realizar voluntariado en general, ahora también puedo aportar con mis habilidades profesionales en el área de informática, realizando para Crisálida voluntariado individual en el mantenimiento de hardware y software, redes informáticas e implementaciones IT, lo cual me genera satisfacción por la confianza depositada en mi, pues ahora ya no somos como mencioné al principio -desconocidos- ahora colaboro con el equipo sabiendo que todo marcha bien. No es difícil hacer tiempo para ayudar, más bien sólo tienes que decidirte y hacerlo.
No me resta mas que invitarlos a ser parte de la transformación de las vidas de muchas, pero muchas personas y de una nación que ha sufrido muchos embates de guerra, catástrofes naturales, pues he podido constatar que, con lo que aportamos, dejamos una huella no solo física, si no también espiritual al ayudar a un hermano Salvadoreño. Solo pido a Dios que me siga dando las fuerzas y la sabiduría para continuar aportando lo mejor de mí.
Luis Mejía Valle, IT El Salvador, Estrategia & Negocios.



